Verdadera Solidaridad Con Japon

ARTICULO PUBLICADO EN EL COMERCIO,

pagina internacional,  11 de abril 2011

A un mes de la catástrofe

VERDADERA SOLIDARIDAD CON JAPON

Por: Ernesto Pinto Bazurco Rittler

La verdadera capacidad de un país se da a relucir frente a la adversidad. La  Nación japonesa  ha logrado la atención de todos los pueblos por su capacidad de aguante, su tesón,  frente a los últimos desastres. Un devastador terremoto seguido de un  tsunami y la destrucción parcial de  una planta de energía atómica  han motivado un sentimiento de solidaridad de la comunidad internacional.

No obstante el comportamiento de las autoridades  da lugar a comentarios internacionales sobre la falta de transparencia.  La aparición en Tokio de distintos voceros – vestidos con curiosos uniformes de trabajo puestos encima de camisas blancas y corbata- crea dudas sobre la verdadera capacidad de manejar situaciones de crisis, especialmente en lo que respecta a su responsabilidad por no contaminar al Mundo. No se ha podido establecer claramente,  en los últimos días,  quien gobierna realmente  en el país del Sol Naciente.  El venerado Emperador recién  se mostro varias semanas después de las catástrofes visitando la zona afectada por el terremoto, y luego lo hizo el Primer Ministro, ambos cuidando de estar a prudente distancia del reactor nuclear de Fukushima  del que emana todavía toda clase de contaminación. Y los  representantes de una empresa privada   responsable del manejo de una central  nuclear  parecían tanto ignorantes en el manejo de un reactor atómico,   como   desintonizados  con las declaraciones de autoridades gubernamentales. En tanto se mostraban  a   heroicos bomberos, llegados una semana después,  en una lucha sin cuartel que los enaltece,  pero el Mundo hubiera querido ver  eficientes técnicos controlando la situación y evitando las dañinas radiaciones.

Lo más alarmante es que  en la política japonesa no ha cambiado nada. O sea no se ha aprendido de la lección.  En tanto en otros países como Alemania, la evidencia de  la falta de seguridad  y  de los peligros  de  los reactores atómicos, ha motivado inmediatamente el que se apaguen   un número considerable de estos en la Republica Federal, y  que se sometan  a revisión severa a todos. Asimismo  en el Estado Federado de mayor industria, Baden Wuerttemberg,  se eligiera a un Ministro Presidente del partido ecologista de Los Verdes.

La isla japonesa que recién salió de su aislamiento hace un par siglos que la había sumido la primitiva Doctrina Sakoku, se ha desarrollado con suma rapidez en base a copiar y no a crear. Pero no es lo mismo imitar a un automóvil y construirlo en forma más barata que hacerlo con una central atómica. Por ello  Fukushima ha  tenido elementales deficiencias. Tan  desastrosamente elementales como el no haber conectado sus sistemas de enfriamiento a  fuentes alternativos de energía eléctrica que se encontraban  solo a un kilometro y medio de distancia, y a querer enfriar complejas instalaciones de alta tecnología con agua salada del mar.

A esto se suma el aislamiento  disfrazado de arrogancia – como lo  recuerda la revista austriaca Profil 18 en su edición del 28 de marzo- que ha caracterizado el comportamiento japonés, y que en este caso   no ha permitido a tiempo eficientes controles  por parte de autoridades extranjeras.

No ha sido fácil para la Comunidad Internacional lograr que Japón se adhiera a los compromisos internacionales sobre preservación de la naturaleza, lo que se puso en evidencia en las largas negociaciones  para impedir la caza y depredación de la ballena, así como los acuerdos de Kioto  sobre  el cambio climático.

El pueblo japonés es el que más ha sufrido por  la aplicación  desafortunada- y de responsabilidad ajena- de la energía atómica. Recuérdese la destrucción por la bomba atómica de Hiroshima y Nagasaki.

La relación entre el Perú y el gobierno de Tokio históricamente ha  sufrido distintas etapas.  En la Segunda Guerra Mundial, el Perú declaro la guerra al Japón y deporto a  ciudadanos japoneses a campos de concentración en los Estados Unidos de América. Y anos después el Japón tuvo una dudosa conducta cuando se trato de extraditar a personas que habían cometido delitos en el Perú. Hoy se puede hablar de excelentes relaciones oficiales, y de negocios. Pero los pueblos siempre fueron amigos y de ahí nacieron familias binacionales que han contribuido al desarrollo de ambos países.

En   este momento de fraterna identificación  con el sufrido pueblo japonés, es necesario  alcanzarles la mano  para que puedan lograr una  mayor apertura a la veracidad, y evitar que catástrofes como las de Fukushima se sumen a la inclemencia que la naturaleza ha sometido a la isla.  En una era en que toda la Comunidad internacional  hace los mayores esfuerzos  controlar los  daños a la naturaleza,  es imperativo  este apoyo  solidario.

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